Tu opinión está bien y la mía también

Uno de los grandes retos de la vida es el aceptar que hay muchas formas de opinar y de estar en el mundo. Ninguna es mejor ni peor sino simplemente son opciones que elegimos por alguna razón.

Continuamente nos exponemos a las opiniones de los demás, ya sea porque queremos saber su opinión o simplemente opinan sin más. Pero creo que es  muy importante tener muy claro que las opiniones tienen unos condicionantes que las forman y pueden ser los siguientes:

Primer punto ,La experiencia vital. Nosotros opinamos según lo que vivimos, es decir, si alguien emprende un negocio y no le ha ido bien ,generalmente tiene la opinión de que emprender es muy difícil y a los que les va muy bien han tenido suerte o son unos privilegiados.Incluso te puede aconsejar…Trabaja para los demás,así no te complicas la vida y no te tienes que llevar el trabajo a casa…

Sin embargo, si una persona ha emprendido y tiene éxito en todos los sentidos te dirá.. emprende,¡no tengas miedo!.Hay riesgos que correr y decisiones que tomar,pero cada día te superas. El trabajar en lo que te gusta y ser dueño de tus ideas y tiempo es muy gratificante.No me arrepiento para nada de la decisión que tomé…

Segundo punto,lo que te han contado y te has creído. En toda nuestra vida hemos ido escuchando “verdades de otros ” que hemos ido integrando sin cuestionar. Porque las hemos oído tanto ,tanto, tanto.. que se nos han metido a fuego en la mente.

”Para presumir hay que sufrir ,”segundas partes nunca fueron buenas” y ” ver para creer”. Son algunos ejemplos que yo tomé y que la vida me ha ido demostrando que no tienen por qué ser así. Los he cambiado a “para presumir hay que disfrutar”,”segundas partes e incluso más pueden ser mejores” y “creer para ver”.

Tercer y último punto,La función que vienes a desempeñar en el mundo. Todos formamos parte del todo y cada uno viene a desempeñar un papel .Por eso existen tantas inquietudes, gustos, preferencias y capacidades. Entonces sabiendo esto, cualquier opinión puede estar basada en el sentir de esa persona que puede ser completamente distinto al tuyo. Por ejemplo: yo tengo la llamada de crear cosas nuevas que aún no han sido creadas pero otra persona siente  la llamada  de querer dar lo mejor de él/ella en una organización que han creado otros. Las dos opciones están perfectas.

Sinceramente,cuando uno empieza su propio camino de desarrollo personal empiezan a venir muchas dudas y miedos. Buscamos consuelo en las personas que tenemos alrededor y tanto queremos. Pero para que sepamos ver nuestro camino es muy importante no dejarnos arrastrar por las opiniones ajenas que generalmente son con una buenísima intención pero no dejan de ser personales. Tener tu propia opinión, te ayuda a reforzar tu autoestima y a seguir adelante en la obtención de tus objetivos.

Así que espero que esta visión te pueda ayudar a ver las cosas con más claridad.

Un abrazo fuerte.

NereaPanera

 

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